A LA LUZ DE NUESTRA LÁMPARA (II) | Sagrada Familia de Urgell
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A LA LUZ DE NUESTRA LÁMPARA (II)

Reflexiones en tiempos de desierto:

 

…DESDE EL EXILIO SOCIAL

Cuando en este atardecer quisiéramos levantar el vuelo y recrear en libertad la vida, surge de frente, rotundo y sin compasión, el silencio. La calle se ha parado, el mundanal ruido ha cesado, la sociedad ha tomado posiciones de atrincheramiento contra nuestra propia debilidad material, el hombre se esconde del hombre, de su propia fragilidad y, en esencia, en la huida impuesta por escondernos del miedo, sin pensarlo, nos hemos despojado de toda la volátil superficialidad que invadía nuestro espacio tiempo. La situación nos ha desvalijado de acciones hueras, impuestas o superficiales para descubrir en este silencio nuestro propio YO, nuestra pura esencia. Es ahí donde somos, quizá, unos más que otros, nuevos o desconocidos para nosotros mismos. Cuando restamos todo lo efímero, queda lo sustancial y no cabe duda de que en nuestro fuero interno existe un mundo, si cabe más fragoroso. Sentimos la necesidad de conectar con nuestros seres queridos, nuestra familia, nuestros compañeros, alumnos…, las palabras de ánimo suponen hálito y alimento para nuestras almas. Reconstruyamos y fortalezcamos  nuestra capacidad para la verdadera unión en base a nuestro carisma religiosonuestras fuerzas unidas en la distancia no pueden más que conformar una sociedad de “valores base” que cimienten lo que, a veces, se va perdiendo por el camino de la vida. 

Los educadores de la Sagrada Familia de Urgell encontramos en nuestra fundadora un ejemplo magnífico de valor. Ana María Janer difundió la Palabra de Dios dando ejemplo e impregnando con su carisma tanto los valores educativos, como los valores de entrega a los enfermos, siendo una buena sanitaria en difíciles condiciones. Es ahora, más que nunca, cuando nuestra debilidad corpórea debe apoyarse en nuestra fortaleza de espíritu y su ejemplo debe hacerse presente en nuestros quehaceres diarios con verdadero amor y dedicación.

 

Ana Gaviño Lechuga                                                                                                                                                                       

Dra. en Lingüística y Comunicación.                                                                                                                                     

Profesora del centro Sagrada Familia en Utrera (Sevilla). 

                                                             



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