Como comunidad... "Optamos por la Vida" | Sagrada Familia de Urgell
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Como comunidad… “Optamos por la Vida”

 

Nuestras hermanas Irma Beretta, Teresa Graells y M.Constanza Mattera, que forman actualmente la comunidad de Roma, nos comparten los últimos compromisos pastorales que están llevando a cabo en la ciudad con diferentes realidades y grupos sociales.

 


 

«Sobre el tema de la trata hay mucho desconocimiento, acrecentada por la migración masiva, las políticas injustas, el tráfico de órganos de personas que por estar en situaciones extremas caen en estas redes oscuras y mafiosas, la prostitución, la cárcel y el narcotráfico. ‘Pero el desconocimiento también se da porque esta realidad toca nuestra conciencia y nos hace sentir vergüenza.’-Papa Francisco- Millones de personas son esclavas hoy. Solo juntos podemos recorrer el camino de la libertad y ayudar a los que no la tienen, a recuperar su dignidad.»

 

Vigilia de oración y reflexión contra la trata de personas
8 de Febrero 2019, San Antonio en Laterano (Roma)

 

Comenzando el tiempo cuaresmal y enfocándonos en las actitudes concretas de misericordia y de conversión del corazón, y en la línea de nuestra opción congregacional de “optar por la vida”, queremos compartir algunos compromisos pastorales de nuestra comunidad.

Desde hace tiempo estamos en discernimiento para responder a las necesidades del entorno de nuestra sociedad actual vinculadas a las líneas de acción carismática, visualizando los “signos de los tiempos”. En nuestro contexto encontramos fuertemente el problema desbordante de la migración, la falta desesperada de trabajo -incluso para los mismos italianos- y el flagelo de la trata con todas sus dimensiones y consecuencias. La situación política y social del centro de Italia es particularmente crítica. Es la Iglesia que, en sus diversos movimientos, como Centro Astalli -Jesuitas-, San Egidio y Cáritas, y otros movimientos comprometidos, la que responde efectivamente a esta urgencia de acogida en primer lugar y en la búsqueda de soluciones eficientes. Vinculadas a la comunidad de San Egidio conformamos una red de acogida de diversas situaciones migratorias.

 

Durante algunos períodos del año 2018 hemos acogido a una familia argentina: Teresa, Pablo y Valentina, con una niña enferma en situación migratoria. Si bien han podido reacomodarse, seguimos en contacto con esta situación ayudando y orientando. Acoger, además del lugar concreto, supone ofrecer un lugar cívico donde realizar documentación y hacerse cargo de algunas otras necesidades concretas de ingreso al país.

Durante los meses de enero y febrero de 2019 hemos acogido a Ciro, un adulto de 40 años proveniente de Nápoles en búsqueda de trabajo. A raíz de este contacto hemos tomado conciencia de la esclavitud del trabajo, el pago injusto y la incapacidad de sostener un alquiler. Seguimos en contacto con esta situación.

Como compartimos hace un tiempo, la comunidad se ha asociado a un grupo internacional con sede en Roma con reconocimiento en el ámbito Vaticano, que nuclea asociaciones cristianas, movimientos y congregaciones religiosas que están de algún modo vinculados al mundo de la vulnerabilidad de la mujer. Gracias a la formación que vamos recibiendo, a la asociación, y por otro lado al buscar conjuntamente con nuestros superiores, que nos han facilitado sumarnos a una red de congregaciones, hemos podido dar inicio a nuestro trabajo pastoral en el proyecto de “La Giara”, -el cántaro- junto a la ONLUS de las hermanas adoratrices de Santa Micaela. Nos encontramos en un tiempo histórico en que ningún trabajo pastoral y social se sostiene solo. Es necesario sumar fuerzas. Buscar juntos. Este proyecto es una acción concreta de espacio de acogida de la vulnerabilidad. Y al vincularnos comenzamos un camino en la formación y pastoral de la escucha, la acogida y el acompañamiento de jóvenes en situación de cárcel con posibilidad de cumplir la condena -entre tres y cuatro años-, en este ambiente acogedor y con posibilidades de formación, escucha y contención. Las situaciones por las que estas mujeres cumplen determinadas condenas, son diversas, pero en general todas vinculadas a redes de trata que implican narcotráfico o prostitución, como también falsificación de documentos en la búsqueda de nuevos horizontes que les permitan salir de contextos de esclavitud. En este caso son muy jóvenes, todas extranjeras y algunas con hijos pequeños a los cuales no pueden ver.

La riqueza del trabajo compartido, de asociarse, es una fuerza creativa y pastoralmente intensa que genera participación y acción. Por otro lado la riqueza de abrirse a este mundo de la vulnerabilidad que tiene fondos oscuros impensables nos impulsa a la misericordia concreta y a buscar compromiso concreto con la dignidad de la persona humana amada por Dios en su totalidad. Sumarnos a este proyecto nos impulsa a juntarnos, a reflexionar y a buscar nuevos caminos para prevenir estas situaciones.

En el mismo marco de trabajo, sumadas a la parroquia San Leonardo Murialdo en la zona de Roma Este -un barrio bastante nuevo y considerado periferia-, nos sumamos al proyecto On the Road. Esta comunidad, conformada por un obispo y sacerdote, religiosas y laicos, se reúne todos los viernes por la noche y luego de un espacio breve de reflexión sale al encuentro de las mujeres víctimas de trata en las calles de esta periferia de la ciudad de Roma, buscando el modo de acompañar, escuchar y favorecer a aquellas que necesitan salir de esta red de explotación.

Dentro de toda esta movida eclesial, el 8 de febrero la comunidad participó de la Vigilia de Oración y reflexión mundial contra la trata en todas y cada una de sus aristas propuesta por Papa Francisco bajo la protección de Santa Josefina Bakhita. En esta vigilia se visualizó la situación actual de la Trata en Italia y en el mundo, sobre todo en Europa, y se generó el compromiso de formar una red para responder a este desafío enorme que golpea nuestra cotidianeidad y que la problemática migratoria ha agravado.